Un dolor de cabeza para empezar la rutina

El curso académico 2017-2018 de la Universidad Europea del Atlántico es el primero en el que hay alumnos en los cuatro años de carrera, a priori una noticia fantástica en todos sus aspectos, pero, indagando un poco más en las consecuencias, observamos un constante debate en el tema de los aparcamientos.

07:40 de la mañana, un alumno monta en su coche para poner rumbo a la universidad; al llegar al recinto del parque tecnológico se encuentra coches y coches en doble fila, estos hacen de la carretera un tramo de zig zag obligatorio. El siguiente paso es encontrar aparcamiento, o bueno, intentarlo; el número de aparcamientos es muy escaso para la cantidad de alumnos que acuden, son muchos los días en los que incluso los aparcamientos improvisados sobre la acera escasean, algo que al final repercute en varias cosas, entre otras, en un posible retraso a la hora de llegar a tiempo clase.

Decenas de automóviles ocupan ambos lados de la carretera, la gente no tiene ningún tipo de reparo en dejar medio coche subido a la acera y el otro medio obstruyendo parte de la carretera. El primer pensamiento que viene a la cabeza de uno es la vagancia, la gente tiene la cara muy dura, pasan de andar cinco minutos desde su coche hasta la universidad, por eso lo estacionan de cualquier manera en un lugar más próximo a la entrada, ojalá los multen, piensas… Pero que equivocados son a veces los prejuicios del ser humano; realmente el problema no es la pereza, la situación para aparcar es un papelón, la gente recurre a aparcamientos improvisados de cualquier manera porque no hay más alternativas.

“Después de Semana Santa”

El parking subterráneo de la universidad es algo que no todos se pueden permitir, y el transporte mediante autobús no es factible para mucha gente; esto, sumado a los problemas de aparcamiento, ha hecho que algunos alumnos estén ideando una iniciativa para compartir coche en su día a día a la universidad. La idea proviene de la comisión medioambiental de la delegación de alumnos; car-sharing, como se llama el proyecto, está en desarrollo, y el periodo vacacional de semana santa puede ser un importante punto de inflexión. Los objetivos, además de la disminución del número de coches en los aparcamientos, son el ahorro de dinero y de tiempo. Blablacar, un app propia, o simplemente con archivos de Word y Excel en Google Drive, estas son algunas de las posibilidades que se están valorando para la ejecución del servicio, un servicio, con el que todas las partes saldríamos ganadoras.

 

                                                                                                                                                         Jose María Torices Llorente.

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